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El contraataque del industrial juguetero argentino: ante la ola importadora, apuesta al mercado de exportación

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El contraataque del industrial juguetero argentino: ante la ola importadora, apuesta al mercado de exportación

El contraataque del industrial juguetero argentino: ante la ola importadora, apuesta al mercado de exportación
agosto 04
12:00 2017

Para salir a competir de manera más agresiva en el mundo profundizan la competitividad de sus plantas, la incorporación de más diseño y la participación en ferias y eventos internacionales. Aseguran que la suba del dólar no es «fundamental» a la hora de exportar más.

Si en el mercado local es hoy el foco de mayor importancia a la hora de enfocar la producción y venta, y más cuando el Día del Niño se encuentra ya casi a la vuelta de la esquina, los fabricantes nacionales de juguetes buscan fórmulas para ampliar la comercialización de sus artículos en el mundo.

No será una tarea fácil si se tiene en cuenta que los grandes “dueños” del negocio se encuentran principalmente concentrado en Asia, más que nada en China, Indonesia y Tailandia, teniendo en cuenta que desde principios de este siglo las fábricas se desplazaron de los lugares de consumo a las regiones de mano de obra y materias primas más baratas.

Los fabricantes locales también deberán tener en cuenta que la globalización del mercado mundial derribó barreras arancelarias y para arancelarias y generó que el flujo comercial de esta industria provenga más de economías con ventajas comparativas en salarios y cargas sociales, mucho menos costosas que la argentina.

En este contexto global es en el cual las empresas argentinas quieren incrementar las exportaciones con respecto a las importaciones, teniendo en cuenta que el saldo de la balanza comercial ha sido continuamente deficitaria por el constante crecimiento del ingreso de productos del exterior y una disminución de la presencia de juguetes argentinos en otros mercados externos.

Actualmente, el sector vende más que nada a países cercanos como Uruguay, Paraguay, México y Brasil. Entre esos cuatro mercados se concentra hoy el 70% de las ventas externas de los productores locales de juguetes, que ahora buscan llegar también a Estados Unidos y Europa de la mano de la incorporación de mayor tecnología y diseño en los modelos.

Desagregado, Uruguay es el principal destino actual de los juguetes nacionales, con el 26% del total. Le sigue Paraguay con el 20%, México, con el 18% y Brasil con el 12%. Mas atrás se encuentran Polonia, con el 11% y Chile con el 8%.  Los rubros exportados que más se destacan son figuras de acción, muñecas, juguetes para construcción y juguetes presentados en panoplias.

La decisión de exportar más es impulsada desde la cámara empresaria que representa las 200 fábricas que compiten en el negocio, y tiene como objetivo la necesidad de recuperar variantes de rentabilidad y competitividad mas allá del escenario local, donde el juguete argentino representa el 51% del market share, contra el 49% de los productos importados, en su mayoría de China, con el 79% del total, y en menor medida de Italia (7%) y Vietnam (3%).

Ocurre que el escenario doméstico no le permite a estas empresas generar ganancias sino más bien obtener un acotado nivel de rentabilidad que los dueños de las fábricas usan para mantener la estructura productiva, las inversiones y evitar despedir personal.

De hecho, desde la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), aseguran que sus asociados compiten en un negocio que actualmente tiene rentabilidad cero, pero que a pesar de dicha situación, no tiene cierre de fábricas ni despido de trabajadores como ocurre en otros rubros de la economía argentina.

Más aún, en el primer semestre del año los datos son positivos. En lo que respecta la producción nacional, por ejemplo, creció 5% respecto a igual período de 2016, acumulando ingresos por u$s77 millones. Lo mismo ocurrió con las ventas. Las de fábrica se incrementaron 5% en unidades, mientras que en las jugueterías la suba llegó al 7%, siempre en comparación con el primer semestre del año pasado.

Según Matías Furió, titular de la CAIJ, los juguetes argentinos se han convertido en “muy competitivos” y han incorporado “mucho diseño” como para poder disputar nuevos mercados externos y crecer en los cuales ya se encuentra presente.

En este sentido, el empresario destacó que la cotización del dólar no es relevante a la hora de pensar en mayores ventas al exterior. De acuerdo a su visión, hace falta seguir profundizando la competitividad y mejorar los procesos de producción siendo cada vez más eficientes.

“Los datos positivos que muestra el sector durante este primer semestre en el mercado doméstico tienen que ver con una decisión de no aumentar los precios de los productos y de seguir invirtiendo para ser cada día mas competitivos, pero ahora hace falta mirar más el mercado externo para sostener la ecuación”, aseguró Furió durante una presentación realizada por la entidad empresarial que preside para presentar un informe sobre la situación de la industria nacional del juguete.

Para el titular de la CAIJ, “sin abrir nuevos mercados para exportar será difícil seguir sosteniendo la ecuación que hasta ahora nos permite sobrevivir en el negocio doméstico porque los costos van a seguir creciendo y se hará insostenible mantener el congelamiento de los precios”.

El informe de la entidad empresarial destaca que las exportaciones argentinas están fuertemente orientadas a la región y en especial al Mercosur ya que el bloque explica aproximadamente el 60% del total exportado.

En ese sentido, los países del bloque aprobaron lo que se llama Programa de Integración Productiva de la Industria del Juguete en el Mercosur con el objetivo de reducir la dependencia externa, incrementar su competitividad, promover la integración productiva y facilitar su inserción internacional.

Como parte de la estrategia para colocar más juguetes “made in Argentina” en el mundo, la entidad empresarial también está aumentando la presencia en ferias y misiones comerciales. Un ejemplo será la participación con un stand propio en la mayor feria sectorial del mundo que se llevará a cabo en 2018 en la ciudad alemana de Nuremberg.

A nivel local se realizaron también acciones de este tipo como fue el 1° Encuentro de Diseño en la Industria de Juguetes del Mercosur, el 11 de agosto de 2016 en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires. Asimismo, la CAIJ promovió visitas de diseñadores argentinos a fábricas brasileñas y ya se cerraron contratos por diferentes protototipos.

El sector también  trabaja con la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional en acciones tendientes a incrementar las exportaciones mediante la participación en las principales ferias internacionales como la American International TOY FAIR de Nueva York y la ABRIN de Brasil.

Además, la cámara está convocando a diferentes compradores de la región para invitarlos a la 50° Feria del Juguete, Juego, Navidad y Cotillón que tendrá a lugar los días 4, 5 y 6 de octubre en el centro de exposiciones Costa Salguero.

Otra estrategia en busca de mayores ventas externas es la de participar en misiones comerciales conjuntas con la cámara brasileña y levantar showrooms en Bogotá y Santiago de Chile en noviembre de 2016. En este sentido, está previsto visitar La Paz, Bolivia; Lima, Perú; Quito, Ecuador; Georgetown, Guyana; Paramaribo, Suriname y DF, México. También ha cerrado acuerdos con otros fabricantes del Mercosur  para fortalecer la industria regional buscando incrementar la competitividad y promover la integración productiva.

“Desarrollamos proveedores regionales, actualizamos normas y servicios, coordinamos acciones para mejorar la inserción internacional del bloque, hacemos acciones conjuntas de promoción comercial, sumamos más diseño y encaramos una fuerte articulación empresarial con nuestros socios”, agregó Furió.

Sin embargo, en el caso de Brasil, la industria local se encuentra atravesando por una situación de conflicto ya que existe una caída de las exportaciones producto de cambios unilaterales que las autoridades del país vecino realizaron en el reglamento técnico aprobado para todos los fabricantes radicados en el ámbito del Mercosur.

Industria intensiva
La industria en la cual participa el empresario se caracteriza por el uso intensivo de mano de obra, así como por la diversidad de sectores que involucra como plástico, textil, electrónica, papel, metales, entre otros.

De hecho, el informe de la cámara asegura que en los últimos 16 años no se ha despedido trabajadores sino que se ha incrementado la plantilla, al punto que pasó de 460 en 2001 a más de 10.000 en 2017.

Hasta el 2001, la política de apertura indiscriminada a la importación y la nueva situación mundial en donde se siguió un proceso de construcción de un mercado único y global, determinó que la producción nacional solo participaba en un 10% de las ventas realizadas en el mercado interno.

Sin embargo, luego de la salida de la Convertibilidad, la producción nacional de juguetes se expandió a una tasa promedio anual del 17%. Mientras que entre 2004 y 2007 la participación de la industria local en el mercado se mantuvo en promedio en torno al 27%, a partir del 2008 fue creciendo ubicándose en 2011 en el 40%. En la actualidad ya llega al 51% del total.

“Todas son empresas pymes, que lo poco que ganan no lo invierten en Letes o en moneda extranjera, sino que lo destinan a bienes de capital, incorporando máquinas de última generación; a automatizar los procesos con más robótica; y a generar más y mejor diseño”, explicó Furió, para quien  “esta fórmula es la que nos ha permitido crecer sin tener trasladar los aumentos de costos a los precios al público”.

De hecho, los valores actuales vienen siendo mantendidos desde finales de 2015. Es decir, después de la devaluación que acompañó la llegada de Mauricio Macri a la Casa de Gobierno. Sólo a principios de 2016 se retocaron los precios un 18% para mantenerse en ese mismo nivel hasta la actualidad, de acuerdo al titular de la CAIJ.

En este sentido, el informe de la cámara señala que el ticket promedio actual es de $300 en las jugueterías y de $150 en los supermercados, con productos que no superan los $500 y con un escenario de crecimiento de 6% para el próximo Día del Niño, el domingo 20 de agosto.

Una celebración precisamente inventada por los fabricantes nacionales en 1958 con la necesidad de contar con una fecha para celebrar la infancia, la fraternidad y la comprensión de la infancia, tal como recuerda Furio.

“Nuestra industria no para de crecer desde la salida de la Convertibilidad, aunque este año tuvimos altibajos, entre otras cosas porque los cambios en los planes de cuotas impulsados por el Gobierno hicieron retroceder las ventas”, sostuvo el ejecutivo.

De todos modos, reconoció que con la instauración del Ahora 3 para el sector, “desde mayo las ventas volvieron a mejorar y esperamos que lo sigan haciendo en lo que resta del año”. Según su visión, “las cuotas sin interés potencian las ventas de los juguetes nacionales, por encima de los importados que son mucho más caros”.

Igualmente, Furiós anticipó que luego del Día del Niño, los precios de los juguetes nacionales tendrán un reacomodamiento que estimó en un 5% pero que consideró irá en línea con lo que el sector espera para la economía en general, que es un crecimiento de las principales variantes y una recomposición del poder de consumo de la gente.

En cuanto a la radiografía de las importaciones, el trabajo de la entidad empresarial estima que durante el primer semestre del año el ingreso de juguetes provenientes del exterior creció 17% y muerde el 49% de la torta total.  En ese período, de China ingresaron la mayor cantidad de productos. La nación asíatica importó 8,7 millones de kilos por u$s54,7 millones. De Italia llegaron otros 336.000 kilos por u$s4,7 millones, y de Vietnam ingresaron 190.000 kilos por u$s2 millones.

A nivel general, las importaciones en los primeros seis meses del año se incrementaron 17%, pasando de u$s59,3 millones a u$s69,7 millones. El volumen aumentó 28%, llegando a 9620 toneladas de las 7533 toneladas del primer semestre del año pasado.

Para evitar el ingreso de productos a precios de dumping, el país suscribió acuerdos de regulación de las importaciones de juguetes asiáticos a fin de estimular la industria local. La medida busca defender el trabajo y el mercado interno.

De todos modos, Furiós aclaró que las importaciones no son hoy un «problema» para los fabricantes locales. De hecho, reconoció que varios empresarios fabricantes se encuentran analizando la posibilidad de importar. «Los cupos y los precios más caros hacen que el juguete argentino sea preferido entre los consumidores, porque también tienen diseño y porque en su mayoría no compiten con los diseños extranjeros», aseguró el titular de la CAIJ. De hecho, la cámara tiene acuerdos con varios grupos internacionales de importancia como Hasbro Y Mattel, que producen localmente algunos de sus artículos.


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